El ejercicio prolongado de intensidad moderada aumentada de capilarización. Aumenta el número de capilares implicados en el cambio entre sustancias nutritivas y sustancias de desecho a nivel muscular, con el consiguiente aumento de la resistencia al esfuerzo y, por tanto, a la fatiga.
En cambio, el ejercicio muy intenso nos lleva a un aumento de la masa muscular que incrementa la capacidad del músculo para soportar una carga externa.
