El corazón, junto con todo el sistema circulatorio, desempeña un papel fundamental proporcionando las sustancia nutrientes y el oxigeno a las distintas partes del organismo, llamado a soportar un “sobreesfuerzo”.
El corazón aumenta la frecuencia de sus contracciones, e incrementa también el volumen de sangre que bombea. El sistema respiratorio, para proporcionar mayor oxigeno a los músculos, aumenta la frecuencia de los inspiraciones.
